Con este post, pretendo acercar  a todo el mundo, uno de los tratamientos estrella de la Medicina estética, con un grado de satisfacción del 98% de las/los usuarias/os.

La Toxina botulínica o comúnmente llamada Botox es una neurotoxina, una proteína elaborada por una bacteria llamada Clostridium Botulinum y que interviene eliminando el mensaje que envían los nervios a la musculatura para que se contraiga.

Esta toxina lleva utilizándose en medicina hace muchos años con una eficacia increíble en tratamientos de afecciones neurológicas y oftalmológicas, no cosméticas. Posteriormente su uso se amplió al campo de la Medicina Estética al observar los resultados tan excelentes.

La mayoría de todos nosotros hemos escuchado en alguna ocasión “lleva mucho Botox en los labios” o frases similares. Sin embargo la Toxina Botulínica ni se inyecta en los labios ni provoca un aumento de volumen en los tejidos, por lo que este tipo de afirmaciones no son correctas. Para crear volumen existen otros tipos de materiales de relleno como pueden ser el ácido hialurónico…

 

Cómo actúa la Toxina Botulínica

La toxina botulínica se inyecta en el músculo a través de unas agujas muy finas y en unos puntos muy específicos que provocarán que los músculos escogidos se paralicen de una manera suave y sobretodo temporal, buscando así que las arrugas que se forman en la parte superior de nuestro rostro al realizar gesticulaciones, desaparezcan o se minimicen. Buscando siempre la naturalidad, sin pretender eliminar la expresividad de la cara.

Eso sí, con esta técnica únicamente podemos tratar las arrugas de expresión por lo que si, en nuestra cara relajada existen arrugas, éstas deberán tratarse con técnicas complementarias como son los rellenos.

Los resultados son excelentes, sobretodo insistimos en la naturalidad por lo que nuestro objetivo es relajar las expresiones de la cara para rejuvenecerla. Con este resultado además estamos evitando que la arruga que se formaba por la gesticulación no se haga cada vez más marcada y profunda por lo ue hacemos además un trabajo de prevención.

La duración del tratamiento el primer año es de unos 4 meses (3 veces al año). Cuando los tratamientos se hacen de manera pautada, se alarga hasta los 6 meses (2 veces al año).

Lo más importante es que el tratamiento lo hagan médicos especialistas y con un gran conocimiento de la anatomía muscular de la cara así como de gran experiencia para evitar efectos no deseados.

Institut Mèdic Estètic Dr. Nieto, Vilanova i la Geltrú